Saturday, 29 January 2011

Mi no entender

No es difícil darse cuenta de que los españoles no somos precisamente los masters del inglés. Sólo unos pocos (poquísimos más bien) se plantan en Londres a buscar trabajo con un nivel digno de ser contratado para un puesto relacionado con sus estudios, o lo que llamaríamos "de oficina". El resto, llegamos aquí con un nivel nacionalmente conocido como "me defiendo", que es tan subjetivo como incierto muchas veces. La verdad es que el hecho de no tener ni puñetera idea de inglés es un handicap que aporta un valor añadido: La aventura.

Yo llegué aquí con un nivel de First Certificate, que no está nada mal para buscar trabajo en España, pero cuando llegas aquí la cosa cambia. Tú crees que sabes algo, hasta que te topas con un inglés (de los de verdad) en mi caso, tu jefe. La polaca que te hizo la entrevista, a la que entendías casi perfectamente, ha desaparecido y te ha dejado sola ante el peligro. Pues viene tu jefe y en vez de decirte "Jelou, jau ar yu?" (que es lo que te enseñaron en el colegio), te dice algo como "Ei der yuroai?" que para los que no lo entiendan es nuestro "Jai, dear, ar yu olrait" pero con la boca llena de fish and chips. Entonces, después de oir eso, a mi solo se me ocurrió decir "¿Ein?".

Así empezó mi aventura, dándome cuenta de que había estado estudiando inglés doce años de mi vida para no poder entender ni cuando alguien me preguntaba que qué tal estoy... ¡Viva el sistema educativo español! Y lo peor todavía estaba por venir.

Son muchas las anécdotas causadas por los malentendidos que me han ocurrido, a mí, y a muchos de los españoles que conozco. Ahora mismo me viene a la cabeza la de una chica de Barcelona que trabajaba en una cafetería y a la que un cliente le pidio: "Can I have a coffe? Cheers (que se usa para decir gracias y para brindar)" Y ella le puso un café con un tranchete de queso. U otra que tenía sed y le dijo a su jefe: "Oh, I'm so dirty" en lugar de thirsty. 

El hecho de tener una pareja cuya primera lengua sea el inglés, como en mi caso, ayuda mucho a la hora de practicar el idioma (ahí había un chiste fácil pero lo he intentado evitar), pero puede ser peligroso algunas veces. Los malentendidos y las discusiones asistidas por un diccionario, no sólo son ridículas sino que hace que tengas todas las de perder. "You are a... hold on a second...mmm....wait....joder!" Con él precisamente tuve uno de los malentendidos que considero más graciosos. Un día que se quedó a dormir en mi casa, yo me fui a trabajar antes que él (en el horario de los pobres) y al medio día me llama y me dice: "I finished your milk and I grabbed a pair of socks" a lo que yo entendí, no se cómo, "I finished your milk and it really sucks (dar asco)"  Por lo que pensé que insinuaba que mi leche estaba caducada, y me empecé a irritar, "No puede ser porque la compré ayer" y él pensándose que era una rancia y egoista me decía: "pero si sólo quedaba un poquito..." Así media hora hasta que nos dimos cuenta de que no hablábamos de lo mismo.

La cuestión es que siempre dicen que los españoles y los italianos hablamos muy mal inglés, ellos dicen que puede ser porque nuestros acentos son muy marcados y es difícil cambiarlos. Yo pienso que no tiene nada que ver, los acentos son bonitos y característicos de cada lengua. Puedes tener el acento español más marcado del mundo y hablar un inglés perfecto. El problema es la educación, bueno, la mala educación y también la manía de traducir todas las películas y series nuestras lenguas que no nos ayuda nada. De todas formas cada vez que un inglés dice: "Los españoles hablan muy mal inglés" yo pienso "Pues mejor que tú el español, el italiano, el catalán, el alemán, el francés...."

Wednesday, 12 January 2011

Odiseas en el London Underground

La ciudad de Londres nos está preparando muchas sorpresas para este año 2011 que acaba de empezar. La primera sorpresa que me llevé nada más aterrizar después de mis vacaciones de Navidad, bueno, nada más aterrizar y después de esperar más de media hora a salir del avión, patear como una campeona  por los pasillos infinitos de Stansted, hacer una cola de 45 minutos para el control policial, esperar media hora más hasta que salió mi maleta, hacer otra cola de 20 minutos para coger el bus de Terravision cargada como una burra, una hora de bus hasta Liverpool Street Station y esperar unos15 minutos al bus que me lleva a mi casa. Pues después de todo eso, me dice el señor "autobusero" (en inglés, claro): 'Ya no son 2, son 2,20, la vida sube señorita'.

Por si os quedaba alguna duda, Londres ha sido declarada oficialmente la ciudad con el transporte público más caro del mundo. Para los que nunca han estado aquí, voy a explicar un poquito como funciona para que os hagáis una idea.

La ciudad de Londres se divide en zonas concéntricas, más o menos como una diana. La zona centro es la zona 1 y la línea de metro que más lejos llega, termina en la zona 9. Pues recargar la tarjeta de metro, la famosa Oyster, sólo para viajar por la zona 1 y 2 durante una semana, cuesta a día de hoy 27,60 Libras, lo que viene a ser, también a día de hoy, 33,14 Euros. Y por estos precios el servicio debería de ser maravilloso, vamos que deberían tener asientos reclinables, abanicarte y casi servirte copas de cava. Pues la realidad, por supuesto, es muy distinta.

En el ranking de cosas que odio de esta ciudad, por encima de la lluvia y trabajar de camarera, está el metro. Y es que la odisea que supone cada mañana llegar a trabajar no es apta para los nervios de cualquiera. La línea de metro que yo utilizo es una de las más concurridas, y por las mañanas pasa un tren cada minuto. Contando que tiene casi 50 paradas y que generalmente cuesta más de un minuto llegar de parada a parada, entre los de ida y los de vuelta, calculo que tiene que haber aproximadamente unos 100 trenes circulando a la vez, sólo por esta línea. Cien trenes tan llenos de gente que cuando cierran las puertas parece que vamos empaquetados al vacío. Hasta aquí todo bien, pero de repente llega un gracioso 12 paradas por delante de ti y se le ocurre desmallarse, y otro más gracioso todavía piensa que se va a morir y aprieta la alarma de emergencia. Entonces se desata el caos. No sé cuantos cientos de miles de personas al vacío esperando a que se restablezca el tráfico... Pues una de estas, casi cada mañana. Y cuando ves que vas a llegar más de media hora tarde y estás intentando relajarte para no sacar un hacha y acabar con las demás "sardinas" de tu vagón, se oye por megafonía: "There is a good service operating on all London Underground lines"... y piensas '¡Mañana, por mis muertos que me traigo el hacha!'.

A parte de las 5 huelgas que ha habido en los últimos meses que perjudicaron a millones de personas, cada fin de semana cierran muchas de las líneas por obras porque todo tiene que estar perfecto, increible y divino para los Juegos Olímpicos del 2012. Esta es la principal razón por la que han subido los precios un 33% este año en los trayectos sencillos. 


Si viajas en bus ten cuidado, cambian las rutas a su antojo y a veces te dejan tirado a mitad de camino dándote como única explicación que 'la línea se acaba aquí'. Por lo que tienes que bajarte, esperar al siguiente bus y si no tienes Oyster, pagar 2,20 otra vez.

La impresión que yo tengo es que la red de  transportes y concretamente la de metro se ha quedado pequeña para una ciudad tan transitada. Los estrechos y viejos túneles del metro de Londres, literalmente se embozan de viajeros cada día y no dan abasto para dar un buen servicio a tanta gente. Sé que muchos estaréis pensando que en todas las ciudades se satura el metro en hora punta y que no es algo especial de Londres. Si, es verdad. Pero puedo decir que no es que me haya recorrido el mundo para poder comparar, pero he vivido dos años en Barcelona, he vivido casi toda mi vida en Zaragoza (que no tiene metro y eso hace que viajar en los buses sea una pesadilla) y he estado durante dos meses en Nueva York, y nada comparado con el desastroso funcionamiento del transporte de Londres, del transporte más caro del mundo.

Sunday, 2 January 2011

London Fashion: ¿Y tú de quién eres?

Ahora que estamos en época de rebajas he decidido pegar un repaso a las tendencias de urban fashion londinenses. Siempre he pensado que la gente rara y extravagante es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, a mí en concreto fue una de las cosas que más me llamó la atención. Londres es un pastel de culturas, religiones, subculturas, tribus urbanas y diversidad en general, por lo que no es difícil encontrarte algunas veces "personajes" casi de ficción. Dejando a un lado los más raros. voy a describir los grupos o las tendencias que más llamaron mi atención.

LAS "GOSSIP GIRLS"
Es mi particular forma de llamar a las chicas que van de boda cada viernes y sábado del año. Llevan vestidos más cortos que la "picha" de un Playmovil, zapatos de tacón de aguja de entre 10 y 15 cm., bolsos de lentejuelas y suelen tener la piel morada en invierno porque nunca llevan medias ni chaqueta. Abarrotan los clubs posh fashion y gritan cada vez que ponen sus canciones preferidas. A las ocho de la tarde puedes ver a las más jóvenes espatarradas por los suelos en mitad de la acera con los zapatos en la mano.

LOS HIPSTERS
Más conocidos como "modernos" en España, en Londres son una invasión y se mueven sobretodo por las zonas de Brik Lane y Shoreditch.
Esta subcultura nació en los años 40, con ella se identificaban jóvenes con inquietudes culturales y sociales como la música alternativa y el cine independiente, ideología política izquierdista y desligados de la moda y el consumismo. Lejos de lo que representa la realidad de hoy que en mi opinión sólo son gente obsesionada por seguir la moda de lo que supuestamente no está de moda, sólo por llamarse alternativo.
Los hipsters compran su ropa en mercadillos de segunda mano y la mezclan con ropa de marcas "alternativas", conducen un tipo de bici específico llamado hipster bikes con una sola marcha y los manillares muy cortos. Se compran cámaras de fotos carísimas que la leyenda dice que usan en automático porque no las saben utilizar y el peinado oficial de las chicas es un moño alto mal hecho a conciencia.


LOS VINTAGE
Se mueven por las mismas zonas que los hipsters y a veces se pueden llegar a confundir, pero estos visten literalmente como mi abuela de soltera. En Brick Lane Market hay una sección entera dedicada a ropa de segunda mano como decía una amiga mía, de la época de "cuando los moros atacaban con piedras". Y ahí es donde los vintage se dejan el jornal comprando ropa apolillada a precio de nueva.

LOS CIBERNÉTICOS
Es más difícil encontrátelos por la calle, porque casi todos están trabajando en la tienda cibernética por excelencia Cyberdog en Camden Town. realmente es digna de ver y admirar por los artículos curiosos que vende, las luces fluorescentes, el DJ pinchando en vivo, los robots gigantes de la puerta, los gogos bailando y lo mejor de todo, las dependientas. Siempre me pregunto si se disfrazan cada día para ir a trabajar o los de la tienda hicieron un casting tan currado que ni Javier Cárdenas encuentra a freaks de tal calibre.

LOS ÉTNICOS/RELIGIOSOS
Ya he repetido mil veces que Londres es una ciudad muy rica en diversidad cultural y personas de todas las nacionalidades, religiones y culturas conviven juntas día a día. Muchas personas mantienen la forma de vestir tradicional de sus países y no sólo hablo de burkas y turbantes. Por las calles puedes encontrar a gente vestida con los trajes típicos de India, con túnicas africanas de colores llamativos, también a judíos ortodoxos con los gorros negros y las patillas de tirabuzón, y los que más llaman la atención, los Hare Krishna, que se pasean bailando y cantando por el centro de la ciudad vestidos de naranja butano y con la cabeza rapada.

Seguro que me he dejado a muchos grupos por el camino, pero estos son los que a mí más me han chocado siempre. La verdad es que me alegro mucho de vivir donde vivo y de poder disfrutar de estas cosas viviéndolas en primera persona, al fin y al cabo "en la variedad está el gusto".

Sunday, 19 December 2010

Spaniards, "la invasión".

Cada vez son más los jóvenes españoles que se animan a venir a Londres en busca de experiencias, aprender inglés, un trabajo, o todo junto. Pero esta "invasión" de inmigrantes españoles o Spaniards, viene de bastante tiempo atrás. Reino Unido acogió a un gran grupo de exiliados políticos durante, y un poco después, de la Guerra  Civil española. Muchos de estos detractores del régimen franquista, se instalaron en las zonas de North Kensington y Ladbroke Grove, las cuales siguen siendo las más grandes comunidades de españoles en Londres, a pesar de que yo pensaba que vivían todos en mi barrio. 


En la actualidad, por motivos evidentes en los cuales no voy a profundizar, estamos asistiendo a una de las mayores oleadas de inmigrantes españoles en Reino Unido. Y es que cada día hay más gente que se une a la moda del one way ticket, por lo que ya somos más de 60.000 "españolitos" censados en UK según los datos del INE del 1 de enero de 2010, más otros tantos que hay sin censar según la impresión que me da cada vez que salgo a la calle. Vamos, que si  dices que vienes a Londres sólo por aprender inglés, lo llevas "clarinete".


Hablando de la gran cantidad, ya no sólo de españoles, sino de hispano-hablantes que viven en Londres, me hace recordar un hecho muy curioso. Todo español recién llegado a Londres tiende a pensar que aquí, si hablas castellano, nadie te entiende. ERROR. Nunca jamás critiques a nadie a viva voz en el metro y nunca jamás te pases de listo con la gente, porque el único tonto ahí, serás tú. Y en este tema os habla la voz de la experiencia. Después de alguna que otra metedura de pata tipo "Te haré la foto cuando se aparte este gilipollas (de Murcia)" o "Vamos a colarnos de estos capullos (de Valencia)" sólo tengo claro, que no hay nada que no se solucione con unas cervezas. He de decir que también me ha ocurrido lo contrario, aunque aquella vez me pilló en un mal día y no di lugar a cerveza alguna. Pero cuando vas andando por la calle, te has perdido, está lloviendo, hace frío y vas cojeando porque se te acaba de romper un tacón del zapato (muy común esto último entre los asiduos de Primark), lo último que te apetece es oír a dos tías a tu espalda diciendo "Mira esta, si no sabe ni andar, es que estas inglesas me llevan unos taconazos...". Así que no me pude resistir y me volví para gritarles: "¿Pero dónde os creéis que estáis?. Hello! (A lo Rafa Méndez), esto es Londres".

Picadilly Circus el día que España ganó el mundial.

Volviendo al tema principal, la mayoría de los inmigrantes jóvenes que llegamos a Londres, siempre dependiendo del nivel de inglés, nos dedicamos al sector servicios (servimos cafés, copas, pizzas, también hacemos servicio de habitaciones o con un poco de mala suerte también podemos limpiar servicios). No pretendo desanimar, creo firmemente que siempre es posible salir del "agujero", o por lo contrario no seguiría aquí. Pero esta es la realidad, encontrar un trabajo relacionado con tus estudios, no es tarea fácil.

Siempre queda la posibilidad de montar tu propio negocio, si es que tienes dinero para invertir. En Londres puedes encontrar decenas de restaurantes españoles regentados por inmigrantes españoles, tiendas de alimentación de productos y marcas españolas como la famosa R García & Sons en Portobello Road donde  puedes comprar botes de Cola-cao a precio de caviar, o también, si tienes arte, puedes montar una escuela de flamenco, que no te faltarán alumnas japonesas. O como cierre, mi preferido, El barco, un barquito amarrado a orillas del Támesis donde puedes disfrutar, si te entra la morriña, de todas esas canciones de las que realmente te sabes la letra, y pegarte unos bailoteos al estilo verbena de pueblo, que nunca vienen mal.

Sunday, 12 December 2010

Ingleses: Quien los entienda, que los compre.

Está más que comprobado que a los ingleses les gusta hacer las cosas al revés que el resto del mundo. A parte de conducir por la izquierda, hay muchas otras cosas que hacen a su manera, a veces con sentido y muchas veces sin él.

Una de las cosas que me chocó mucho al principio, fue el tema de las marquesinas de autobús al revés. Poco a poco me fui dando cuenta que era simplemente un tema de espacio. Si la marquesina está del derecho, ocupa el doble de espacio en la acera, que si está del revés. Por ello utilizan este sistema en calles muy transitadas con aceras no muy anchas. En España lo hubieran solucionado no poniendo marquesina, pero es que en Londres, entre otras cosas, llueve.

Como algunos sabéis, mi primer trabajo en Londres fue como cajera de un supermercado, un LIDL, para ser exactos. Podría contar muchas anécdotas que me ocurrieron durante aquellos nueve meses, pero ya os podéis imaginar que con el nivel "Maribel" de mi inglés, del puesto de trabajo y de la educación de la clientela, me daría para llenar un post entero. La cuestión es que en ese supermercado aprendí muchas cosas a cerca de la incoherencia de las leyes inglesas. 

Para empezar nos obligaban a pedir el DNI a toda persona que aparentase menos de 25 años, aunque la venta de alcohol está prohibida a menores de 18. Con esto quiero decir, que si te pillaban vendiendo una botella de vino a un chaval de 22 años sin haberle pedido el DNI, no ibas a la cárcel por vender alcohol a menores, sino por no pedir el DNI a mayores de edad que podrían aparentar ser menores. Y no es una exageración, pues el council hace redadas de este tipo constantemente. A parte de esto, la venta de mecheros, cerillas, objetos punzantes y bombones de licor, estaba prohibida a menores de 16 años. ¡Ah!, y los Christmas crackers de los que hablé en el anterior post, también son para mayores de 16, por ser considerados como un "fuego artificial de grado inferior". Y tan inferior, como que son tan inofensivos como el cartón del papel de water. Me gustaría conocer al estúpido que le saltó la peonza de plástico de regalito que llevaba dentro, le sacó un ojo, y desde entonces pusieron la prohibición.


Para los que no han estado nunca aquí, os informo de que podéis comprar medicamentos como Paracetamol o Ibuprofeno, en cualquier supermercado, sin restricción de edad alguna, eso sí, sólo dos cajas de cada, porque si te tomas tres, te mueres. Pero si te tomas dos de Ibuprofeno, dos de Paracetamol y dos de otra cosa diferente, no te pasa nada. Si, como a mí, te sienta mal mezclar, sólo tienes que ponerte otra vez en la cola de las cajas y cogerlas de dos en dos. Si un día te duele la cabeza y no quieres salir de casa, puedes enviar a tu sobrino de ocho años a comprar pastillas, pero no lo mandes a comprar bombones de licor, no se los vaya a comer por el camino y le dé un coma etílico.

Si lo que te gusta es hacer grafittis, lo llevas claro. Pues es considerado un delito grave y conlleva multas de hasta 50.000 libras. Si la policía te para un día por la calle, te registra, y encuentra botes de pintura en tu mochila, o lo que ellos llaman "artículos de daño criminal". Aunque no tengan ninguna prueba, pueden llevarte al calabozo, quitarte las llaves, ir a tu casa y entrar sin tu consentimiento ni orden de registro alguna. Y pueden coger todo lo que se les antoje para llevárselo como prueba. Todo lo que se lleven, ya lo has visto. Y estoy hablando de pruebas tan concluyentes como el ordenador, ropa y hasta la hucha de cerdito con las propinas del trabajo.

Otra cosa que me resulta muy curiosa es el pavor que los ingleses tienen a los gérmenes y a los productos químicos. Suena a broma pero me obligan a ponerme unas gafas parecidas a las de snowboard y unos guantes que me llegan hasta el codo, sólo para limpiar el horno en el trabajo. Si supieran la alegría con la que mi madre y mi abuela manejan la lejía, se echarían las manos a la cabeza. Sobre los gérmenes, todo inglés lleva encima siempre unos botecitos de líquido exterminador de bacterias con los que se limpian las manos antes de comer. Puede que el líquido mate a todo ser viviente que se haya alojado en tu piel, pero la mierda (con perdón) ahí se queda.

Para concluir voy a enumerar unas cuantas cosas que debes de saber si vienes a Londres, que me hubiera gustado que alguien me explicara, pero que tuve que descubrir con el tiempo y con algún pequeño altercado.
- No se fuma en las marquesinas de los buses, hay que dar un paso, y salir fuera del tejadillo.
- En las escaleras mecánicas del metro hay que colocarse a la derecha si no quieres andar, y adelantar por la izquierda. Si las escaleras no son mecánicas, o a la hora de circular por los pasillos del metro, tendrás que hacerlo por el lado izquierdo.
- Estornudar en tu mano es altamente peligroso, si no tienes un pañuelo para atrapar los gérmenes, hay que hacerlo en la manga de tu jersey.
- A las señoritas o caballeros que trabajan en los baños de las discotecas subministrando papel, y echándote colonia, no es necesario dejarles propina, ellos cobran su sueldo a parte.
- Hay que llamar a los buses con la mano levantada, o no paran.
- Tienes que pagar una cuota anual para poder ver la programación "gratuita" de televisión.

Espero que algún día estas cosas os puedan servir de ayuda. Y después de todo lo que he dicho, ahora tengo curiosidad de saber lo que pensará de nuestras leyes y costumbres, una persona inglesa que haya vivido en España. Porque también nosotros tenemos mucha "tela" con según que cosas. Como diría mi madre "En todos los sitios cuecen habas".



Sunday, 5 December 2010

Dreaming of a White Christmas

Ahora que se acerca la Navidad, y que desde hace casi dos meses la ciudad, las tiendas y algunas casas particulares están decoradas con luces, árboles y espumillón. Ahora que hace un frío de la leche y que los registros de temperaturas del mes de diciembre han sido los más bajos de la historia de Reino Unido, voy a aprovechar la bonita estampa (entre otras cosas) que la nieve nos ha dejado, para dedicar esta entrada a las tradiciones navideñas inglesas.

TARJETAS NAVIDEÑAS
Como algunos ya sabemos, a los ingleses les encanta enviar tarjetas de felicitación para todas las ocasiones. No es difícil encontrar tiendas dedicadas casi exclusivamente a vender estas tarjetas, como la cadena Clinton's, que pueden abarcar desde un típico "happy birthday", hasta un "happy elections day, your vote counts". Ni que decir tiene que en estas fechas, el envío de tarjetas es tan masivo que se calcula más de un billón de tarjetas enviadas cada año en UK, lo que viene siendo unas 17 recibidas por persona.

ADVENT CALENDARS
La tradición nació en Alemania a finales del s.XIX, pero se extendió por Reino Unido y otros países muy rápidamente. Consiste en una especie de poster con dibujos navideños, el cual tiene 24 ventanitas numeradas. Comenzando el 1 de diciembre, cada mañana, los niños abren la ventana del día que corresponde, y dentro encuentran un bombón de chocolate y un dibujo navideño en cada una de las ventanas.

CHRISTMAS CRACKERS
 Son unos tubos de cartón envueltos en papel de regalo simulando un caramelo, que contienen un regalo sorpresa en su interior. El nivel de inutilidad del regalo será inversamente proporcional al precio del cracker. Normalmente se colocan en la mesa antes de comenzar cualquier comida familiar de estas fechas. Cada uno sujeta con la mano derecha uno de los extremos de su cracker, y cruzando los brazos, sujeta un extremo del cracker de la persona que tiene sentada en su derecha, entonces todos estiran a la vez, y los tubos de cartón  se rompen dejando caer los regalos del interior. Además del regalo, muchos contienen un papelito con un chiste navideño y una corona de papel pinocho, que la gente luce orgullosa durante el resto de la cena.

CHRISTMAS CAROLS
Vendrían a ser los villancicos típicos que nosotros también tenemos, pero aquí se los toman más en serio, no es difícil encontrar a coros de gente cantando villancicos en lugares públicos y característicos de la ciudad. El estilo de las canciones es prácticamente el mismo que el de los villancicos españoles, sólo que en vez de hablar de una burra que va a Belén, hablan de renos con luz en la nariz.

MINCE PIES Y CHRISTMAS PUDDING
Después del pavo, estos son los dulces típicos que los ingleses comen en Navidad. Las mince pies son unas tartitas de mazapán rellenas de fruta troceada, pasas, ralladura de naranja o limón y especias, principalmente canela y nuez moscada. El Christmas Pudding es una especie de tarta marrón y gelatinosa, hecha con pasas, frutos secos y cerezas (no suena mal del todo, pero personalmente no me gusta nada). Los ingleses la suelen acompañar de custard, una crema dulce muy parecida a las natillas, o lo rocían con un chorro de brandy y lo queman para flambearlo.

BOXING DAY
Se celebra el día 26 de Diciembre y es fiesta Nacional. Coincide con el inicio de las rebajas, de hecho muchas personas a las que pregunté en su momento, creían que el nombre de Boxing day provenía de boxeo, aludiendo a los guantazos que se da la gente para luchar por las prendas de ropa rebajadas. Evidentemente la tradición no viene de ahi, sino que viene de mucho más atrás. En la época de los conquistadores, en los grandes barcos que zarpaban a descubrir nuevas tierras, un cura depositaba una caja llena de dinero y regalos procedente de donaciones. Esta caja acompañaba al barco en todo su trayecto como amuleto de buena suerte. Si el barco lograba regresar con la tripulación sana y salva, la caja se guardaba en la Iglesia hasta el día siguiente de Navidad. Entonces se abría, y se repartía el contenido entre los más necesitados. De ahí derivó a que más adelante, los señores que poseían los grandes feudos, metían en una caja las sobras de la comida de Navidad y algunos regalos, y el día 26 daban la caja a los campesinos que trabajaban sus tierras como aguinaldo.


No me gustaría acabar este post sin mandar un gran saludo a todos aquellos que, como yo el primer año, tienen que trabajar esos días y no van a poder ir a casa por Navidad. Que el pudding ese será muy original, pero los langostinos, y el turrón de Suchard se echan mucho de menos. Merry Christmas a todos.

Sunday, 28 November 2010

Spanish... Y Olé!

Después de dos años en Londres, los amigos ingleses que tengo se podrían contar con los dedos de una mano. La gente dice que son cerrados, que no les gusta mezclarse con los inmigrantes o incluso que son racistas. Yo no lo veo así, y menos teniendo en cuenta, que la cantidad de amigos que tengo en España, que no hablan un castellano perfecto, es 0.

La cuestión es que podría decirse que no tengo grandes amistades británicas, pero habiendo trabajando siempre de cara al público, he tenido el gusto de conocer a muchos "hijos de la Gran Bretaña", y casi todos me han hecho siempre la misma pregunta: "¿De donde eres?". Al principio me esforzaba en explicar dónde está Zaragoza, y creo que en todo este tiempo sólo tres personas la conocían. Una de ellas era una Polaca que había pasado, supongo, que por los Monegros, y me dijo: "¿Vives en el desierto?". Al ver mi cara de shock traumático, lo intentó arreglar diciendo: "Quiero decir, que en Zaragoza no hay árboles, ¿verdad?"

Ahora ya no me esfuerzo más y siempre digo que soy de Barcelona. A parte de no ser del todo incierto, porque viví allí una temporada, ellos se quedan encantados de la vida y me dicen: "Ohhhh! Barsalona! Messi!" Y es que Messi es a Barcelona lo que la Torre Eiffel es a París.
En el Top ten de asociaciones a España por parte de los ingleses estarían:


                                                   1. Paella (más conocido como Paela).
2. Messi, Torres, Fábregas y "Deivid Vila".
3. Sol, playa, desiertos de arena, palmeras y cactus.
4. Tapas, Sangría, Chorizo, Nachos y Burritos (Nuestra dieta base, a parte de la "paela").
5. Flamenco (Cuando lo que realmente quieren decir es sevillanas).
6. "Barsalona, Madruit, Benicassim, Majorca, Sevil y Marbela".
7. Siesta (Todos los españoles dormimos de 2 a 3 horas después de comer porque somos unos vagos).
8. Shakira, Ricky Martin, La Macarena (Nuestra música).
9. Los Toros.
10.  Cualquier país de Sudamérica (Ejemplo verídico: "Española!, Yo estuve en Perú el mes pasado").

Lo que más gracia me hace, es cuando intentan hacer pinitos, con su castellano que aprendieron en Benicassim, y te sueltan prendas como: " Hasta la vista Seniorita" (yo siempre me despido así de mis amigas) o "¿Cómo está usted, todo bueno?".

En cuanto a los estereotipos sobre España, he intentado imaginarme cómo sería un día cualquiera de nuestra vida. Y  más o menos, un miércoles del mes de Febrero vendría a ser así:
Me levanto a las 9.30 o 10.00, me voy a trabajar un ratito hasta la hora de comer. Cuando acabo me enfundo mi gorro mexicano y el bikini, y me voy al chiringuito dela playa a comerme una paella con una jarra de sangría, todo esto por tres Euros, nada más. Tras reposar la comida al sol, me voy a mi casa a dormir la siesta un par de horitas. Cuando me levanto, me voy a bailar salsa y flamenco vestida de sevillana, y a emborracharme hasta las 3 de la mañana, total, al día siguiente no madrugo...

Así que chicos, con esa vidorra que nos pegábamos en España, no se que hacemos en Londres... Bueno sí, trabajar para enviar dinero a nuestras familias, que por lo menos la mía, que vive en el desierto, lo está pasando fatal.